EL SEGUNDO ACTO: ¿LA MITAD DE TU HISTORIA ES ATRAPANTE?

Puede que sepas quién es tu protagonista, qué es lo que quiere y cómo terminará su viaje, pero ¿qué haces para llenar las escenas que transcurren entre uno y otro evento? Puede que no tengas idea, y eso no te hace mal escritor. Es más, es más común de lo que crees.