EL MIEDO EN TUS PERSONAJES

No importa si se trata de arañas, de alturas, de hablar en público, el agua o incluso ellos mismos. Todos los personajes deben temerle a algo. En el artículo de hoy vamos a hablar sobre el miedo y cómo puedes escribirlo de tal forma que sea creíble.

PRIMERA, SEGUNDA O TERCERA PERSONA: ¿CUÁL VA MEJOR PARA TU OBRA?

El punto de vista en el que se sitúa el narrador de una historia es la manera en que se le presentará la obra al lector e influirá en la forma en la que éste recibe el mensaje. La primera, la segunda y la tercera personas son tres opciones de narrador que tienes. Acá te contamos un poco más sobre ellas.

3 TÉCNICAS PARA HUMANIZAR A TU ANTAGONISTA

Un buen antagonista puede hacer que una obra sea inolvidable. Aun así, muchos escritores le dan a este personaje menos palabras y desarrollo que a los personajes principales. El antagonista es simplemente la persona que actúa y aleja a tu protagonista de sus metas. Cuando el antagonista es un cliché, una caricatura o la maldad encarnada —en pocas palabras, cuando el protagonista es un personaje plano— la experiencia de lectura es menos satisfactoria. Entonces ¿cómo hacer un buen antagonista?

GUÍA FÁCIL PARA CARACTERIZAR PERSONAJES

Una de las cosas que debes tener en mente cuando desarrollas tu obra es la caracterización de tus personajes. El hecho de que sepas quienes son no significa que tengas la capacidad de plasmar su esencia en el papel. Entonces ¿cómo transformar esas series de notas en un personaje de verdad? Acá te decimos:

4 TIPS PARA ARREGLAR EL INFO DUMP EN TU HISTORIA

Hay momentos en nuestra escritura en los que tenemos que compartir información con el lector para darle el contexto necesario que le permita comprender del todo la historia que se está contando, sin embargo a veces fallamos en la forma de hacerlo y terminamos cayendo en el temido «info dump». ¿Cómo puedes solucionarlo?

5 TIPS PARA DESCRIBIR EL ENTORNO

Muchos escritores asocian la descripción de una nueva locación a crear una pintura. Sin embargo, a veces sucede que te lo tomas a pecho y terminas por describir de más, saturando a tu lector de información que tal vez no sea tan necesaria. ¿Cómo saber cuándo es demasiado?