Un buen antagonista puede hacer que una obra sea inolvidable. Aun así, muchos escritores le dan a este personaje menos palabras y desarrollo que a los personajes principales. El antagonista es simplemente la persona que actúa y aleja a tu protagonista de sus metas. Cuando el antagonista es un cliché, una caricatura o la maldad encarnada —en pocas palabras, cuando el protagonista es un personaje plano— la experiencia de lectura es menos satisfactoria.

Entonces ¿cómo hacer un buen antagonista?

Humanizando a tu antagonista

1- Crea empatía por tu antagonista

Cuando un lector no puede empatizar con tu antagonista ni siquiera un poco, ni creer en sus motivos o entenderlos, lo más probable es que lo olvide después de un tiempo. Desarrolla a tu antagonista. Danos una historia de por qué se volvió como es, o muestra que se arrepiente de alguna cosa. Muéstralo haciendo algo bueno.

Incluso los villanos aman a sus madres o a sus mascotas.

2-Haz a tu antagonista un personaje de punto de vista

Darle la oportunidad de contar su lado de la historia funciona porque nadie es el villano en su propia vida.

Si la estructura de tu obra hace que sea imposible darle a tu antagonista algunos capítulos de punto de vista, haz que haya alguien que pueda contar la historia por él. Incluso, el típico discurso cliché en el que cuenta por qué hace lo que hace es válido.

Crear eventos paralelos en la vida de tu protagonista y de tu antagonista y mostrar cómo cada uno reacciona a ellos, también sirve.

El punto es mostrar similaridad, humanidad o sentimientos. Cualquiera de estos tres puede  darle una percepción de empatía al lector, así sea subconscientemente.

3- Dale un rostro humano

Las cosas abstractas hacen a los antagonistas distantes y poco creíbles.

Si tu villano es una organización religiosa o una guerra, tal vez lo que deberías escribir sea un ensayo.

Ponle un rostro humano a esa cosa abstracta. Un sacerdote pedófilo o un capitán del bando opuesto pueden funcionar. Además de representar lo abstracto, al tener un cuerpo humano puede actuar contra tu protagonista.


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