QUÉ ES UNA SUBTRAMA Y CÓMO PUEDES HILARLA

Si después de planear la trama de tu obra te das cuenta que tal vez está demasiado rudimentaria o le falta algo, lo más probable es que necesites de una subtrama para darle un poco más de vida a tu historia.

Una subtrama es una historia secundaria dentro de tu obra que sigue estando relacionada con la trama principal. Está pensada para intensificar el aumento o la disminución del ritmo de la trama principal y desarrollar símbolos y temas de tu obra, por lo que, a veces, las escenas que están en la subtrama ayudan a ampliar la perspectiva del lector acerca de la trama principal dándole información nueva relacionada con un personaje o un evento.

Las subtramas pueden crear situaciones que imiten la trama principal, o situaciones que son directamente opuestas a esta, todo depende de ti y de los requerimientos de tu historia. Piensa que nunca es tarde para agregar complejidad a la historia que estás desarrollando o arreglar los problemas que van apareciendo en la medida en la que escribes tu primer borrador.

Muchas veces, el éxito de una obra tiene que ver con la manera perfecta en la que se hilan la trama principal y la subtrama —o subtramas, no tiene por qué ser una sola—. Si tu trama empieza a ponerse aburrida o plana, es el momento ideal para darle espacio a la subtrama, que, además, te ayudará a añadir complejidad y tensión a la obra.

Piensa en las subtramas como hilos que ayudan a soportar la historia principal. Con las subtramas y los personajes principales que habitan en ellas puedes:

– Avanzar la trama de manera satisfactoria.

-Desatar fuerzas que transformen a tus personajes principales: como crecimiento, corrupción, ganancia o pérdida, por ejemplo.

– Revelar información a tus lectores y a tus personajes.

-Agregar giros argumentales.

– Aumentar o disminuir el ritmo de la historia.

-Inducir un estado de ánimo como: amenaza, comedia, triunfo, amor, entre otros.

-Llenar huecos argumentales o solucionarlos.

-Presentar  un dilema moral.

Las subtramas le dan realismo a tu trama principal solo con existir e interrumpir el flujo de los acontecimientos en tu obra. ¿Por qué? Porque la vida no se mueve en línea recta. Hay interrupciones, cambios, cosas que nos distraen de nuestras metas siempre.

¿Cómo hilar las subtramas?

Así como trabajas en tu trama principal y la desarrollas antes de empezar a escribir, igual debes dedicar tiempo a desarrollar las subtramas antes de poderlas integrar por completo a la trama principal.

Empieza a preguntarte cosas como: ¿Qué quiero lograr con esta subtrama? ¿Qué necesito? ¿Con qué me gustaría trabajar? La mejor forma de empezar a sacar ideas para las subtramas es pensar en los personajes que pueden estar en ellas.  Acá te dejo algunas formas que puedes usar para incluirlas a tu obra:

1- Capítulo aislado

Es la más fácil de todas y funciona muy bien con las historias que tienen capítulos auto conclusivos pero al mismo tiempo siguen una misma línea argumental. Acá, cada capítulo tiene algún efecto en el personaje principal y en el desarrollo de una trama que está por encima del problema que se acaba de solucionar.

Para hacerlo, debes olvidar las transiciones de escena y solo empezar un nuevo capítulo con un nuevo objetivo. Cuenta tu subtrama, en cuyo interior todavía hay elementos de la trama principal y luego vuelve a ésta.

Si tu historia está en primera persona, encontrarás esta forma especialmente útil, ya que tu personaje principal solo puede experimentar una sola cosa a la vez. Por lo que hablar un rato con los fantasmas que encontró en esa casa embrujada —y de paso enterarse de un chisme que será interesante para la historia— y luego seguir buscando al villano principal te funcionará a la perfección.

2- La línea paralela

Es posible escribir una subtrama que nunca toca la trama principal o que empieza separada antes de unirse.

Para hacerlo empieza tu historia con la trama principal —o la subtrama, dependiendo cuál sea más atrapante para el lector— y avanza con tus personajes. Luego agrega el comienzo de tu trama secundaria. Cambia entre una y otra en la medida en la que avanzas tus capítulos tan seguido como puedas, eso enfatizará su naturaleza simétrica.

Puedes hacer tu trama paralela del tamaño que más le convenga a la historia, no tiene que ser igual de larga a la principal por obligación. Este tipo de subtrama es especialmente útil para mostrar la historia de tu protagonista tanto como la de tu antagonista.

3- La bifurcación

Cuando quieres crear suspenso trata de empezar con dos tramas paralelas que luego se separan completamente.

Las historias bifurcadas empiezan con una trama principal que poco a poco empieza a dividirse en dos tramas completamente diferentes. El lector empezará a preguntarse qué tiene que ver las situaciones diferentes de ambos personajes y eso aumenta el suspenso, pues estará esperando el momento en que ambas historias se entrelacen de nuevo.

4- Adentro y afuera

Los personajes que habitan las subtramas entran y salen de la vida del personaje principal en la medida en la que la historia principal lo va necesitando. Por ejemplo: puedes tener un mentor en el primer capítulo, luego en el segundo se va y empieza su propia línea argumental, mientras, en paralelo, la línea del protagonista sigue avanzando, luego algo sucede y ambos se vuelven a encontrar para solucionar el problema en concreto y luego volverse a separar. Como una trenza.

5- El final del libro

A los lectores les gustan las sorpresas. Si presentas a un personaje al comienzo, luego lo dejas más o menos solo hasta que lo vuelves a presentar casi al final para ayudar a resolver el conflicto principal, tus lectores estarán encantados.

6- El personaje puente

Los personajes puentes son muy útiles para  coser cualquier tipo de subtrama a tu trama principal.

Inventa un personaje lo más diferente que puedas, alguien que pertenezca a un mundo diferente al de tus personajes o empieza con los dos mundos que quieres unir y piensa en el personaje que puede hacerlo.

Los doctores, los abogados, los consejeros o los sacerdotes son muy buenos para eso porque la gente tiende a contarles a ellos sus secretos.

7- La pista

Para los escritores de misterio, suspenso o thriller agregar una pista es una buena estrategia para empezar una subtrama. Las pistas llevarán a un rompecabezas que toca resolver y sirven para entretener al lector.


Cuéntanos qué opinas sobre el artículo en los comentarios y si nos faltó algo, ayúdanos a completarlo. ¡Nos encanta leer tus anécdotas!

Esperamos que este texto te sirva para que puedas planear y crear subtramas. Si te sirvió la información, alegra nuestro día con un ‘like’. No olvides seguirnos en redes sociales para tener más consejos de escritura y ayudas para escritores. Estamos como escritoresmnemosine.

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