Escribir con sustancia es una de esas habilidades de escritor que adquieres con el tiempo y la práctica ―tal vez una de las más importantes―.

Cuando escribes con sustancia lo que haces es entregarle a tu lector un mensaje claro y fácil de entender ―sin importar si el texto en cuestión es una novela, un cuento, un poema o un correo electrónico― al mismo tiempo que lo enriqueces con tu contenido.

No solo se trata de una forma de desarrollar tu voz y dar a conocer tus opiniones respecto a un tema, se trata de ponerte en una posición de comunicador. De entender que eso que escribes es algo que alguien va a leer y por esta razón tienes la responsabilidad de entregar un mensaje claro; de expresarte de forma que tu interlocutor te entienda.

¿Cómo puedes escribir con sustancia?

 

1-Escribe para comunicar no para impresionar

Normalmente, cuando decides que vas a escribir algo es para que alguien más conozca tu opinión sobre un tema o se entretenga con aquello que sale de tu imaginación, por lo tanto debes hacer lo posible para que quien te lea entienda eso que quieres decir.

¿Alguna vez leíste un texto académico lleno de palabras y expresiones extrañas que te pierden o un texto legal que te hace doler la cabeza nada más pasas del primer párrafo?

Muchas veces sucede que al querer impresionar a otros con nuestros conocimientos o con nuestro extenso vocabulario estemos sacrificando lo más importante de la escritura: la comunicación.

Cuando el lector no recibe bien el mensaje o tiene que leer una y otra vez tu texto para entenderte es porque eres un mal comunicador.

Recuerda siempre decir eso que quieres expresar usando un lenguaje sencillo que le permita a tu lector entender tu mensaje.

2-Piensa horizontalmente, revisa verticalmente

Lo que hace aburrida una novela es lo mismo que hace aburrido cualquier texto: la historia crece de forma horizontal en vez de vertical. Es decir, se dicen ―o suceden― muchas cosas que no te llevan a ningún lado.

Este tipo de escritura trata de explicarlo todo pero no termina diciendo nada. Al no tener una continuidad o un punto al que llegar tu texto termina careciendo de sentido y tu lector finalmente no entenderá qué es lo que quieres decir.

Parte de escribir bien es tener la capacidad de decidir cuándo termina una pieza de tu escritura y otra inicia ―piensa, por ejemplo en los párrafos―. La comunicación implica ordenar las ideas y poner límites.

Una vez terminado tu texto, revísalo.

Eso te permitirá decidir qué puntos o temas quieres desarrollar más y qué puntos o temas están bien como los dejaste.

Mucha gente cree que un texto se puede escribir de una sola pasada, olvidando que el primer borrador siempre va a ser una exploración de eso que se quiere decir.

Toma todo ese texto que tienes saca lo que sobra y añade lo que crees que le hace falta, es la mejor forma para esculpir tu trabajo.

3- Escribe para una audiencia de uno

Este es uno de esos consejos de mercadeo que sin querer terminan ayudándote mucho a la hora de escribir: piensa en tu lector ideal y escribe para él.

Ponle nombre, edad e intereses. Si te queda más fácil piensa en alguien que conoces.

¿Cómo puedes comunicarte con esa persona para que entienda lo que quieres decir? ¿Eso que estás escribiendo es muy complicado para ella? ¿Tienes que cambiar tu lenguaje o explayarte más en el contenido para lograrlo?

Escribir para una sola persona cuyos gustos entiendas es algo práctico, te ayudará a enfocarte en la forma en la que te debes comunicar.

No te preocupes por dejar al resto del mundo por fuera. Cuando escoges a la persona indicada y desarrollas tu mensaje para ella, muchas personas se sentirán identificadas con lo que dices y cómo lo dices.

4-Se implacable al ganar la atención de tu lector

Los títulos y los ganchos son importantes para atrapar al lector y que empiece ―o continúe― su lectura con gusto.

Sin embargo, la escritura no se trata solamente de llamar la atención sino de mantenerla. Perder a tu lector en la mitad del texto significa que tu historia no se contó.

No importa que tan esplendida sea esa primera impresión que tenga el lector de tu obra, si no eres capaz de motivarlo a que siga leyendo lo más probable es que lo pierdas.


Esperamos que este artículo te sirva para que puedas mejorar tu escritura. Si te sirvió la información, alegra nuestro día con un ‘like’. No olvides seguirnos en redes sociales para tener más consejos de escritura y ayudas para escritores.

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Imagen: pexels

 

Sobre el Autor Escuela de escritores Mnemósine

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