A veces me da la impresión de que el trabajo de un escritor nunca termina.

Después de pasar horas y horas pegado a un computador, a una máquina de escribir o a un montón de hojas ―depende cómo escribas, no juzgo tus métodos― desarrollando escenas, diálogos y personajes, cuando finalmente escribes la palabra «fin» y te sientes orgulloso de lo que lograste con tanto esfuerzo, te das cuenta de que tu trabajo no ha terminado aún: es hora de empezar a editar.

No eres el único que tiene que volver sobre sus pasos para sacarle brillo a lo que ha escrito ―te chismoseo que existe una forma de edición que usa 4 borradores antes de decir que la obra está decente para mostrarla al mundo―, así que tienes que pensar que no estás solo, que cada una de esas personas que se jacta de ser escritor alguna vez en su vida tendrá que enfrentarse a este proceso.

No es fácil, lo sé. Pero una vez que aceptas que no te vas a poder salvar ―al menos si quieres tener una obra con una calidad aceptable― las cosas empiezan a parecer más sencillas.

Entonces:

¿Qué necesitas antes de empezar a trabajar en tu segundo borrador?

Primer paso: espera

No es solo porque te merezcas unas vacaciones inolvidables luego de terminar de escribir tu obra por primera vez ―es un esfuerzo tan grande que deberías premiarte por lo alto, así solo sea dormir toda la semana―, sino que si no te das un tiempo para alejarte de tu trabajo podrías terminar odiándolo y eso hará que no seas muy objetivo mientras editas: puedes pasar cosas por alto o dañar otras que están bien.

No tengo la fórmula mágica sobre la cantidad de tiempo que deberías esperar, eso es algo que varía de acuerdo a la persona ―yo me demoré dos años, mala cosa―, sin embargo te puedo decir que lo mínimo es una semana.

Conozco gente que empieza un proyecto paralelo para despejar un poco la cabeza.

Es importante que te distancies un poco de tu primer borrador porque cuando vuelves a él te será más fácil verlo con ojos de lector, eso te servirá mucho en el momento de identificar tus errores y aciertos.

Segundo paso: lee

Es quizá la parte más importante cuando te enfrentas a tu segundo borrador: leer lo que escribiste.

Yo iría más allá y te recomendaría que le cambiaras la letra, imprimieras tu trabajo, lo guardaras en un carpeta ―o lo empastaras― y lo leyeras ahí.

Lo que sucede es que cuando escribes tu primer borrador le dedicas tanto tiempo que casi que terminas por memorizarlo por completo. Si vuelves a él sin hacerle ningún tipo de modificación te aseguro que tendrás muchos errores que pasarás por alto porque tu cerebro simplemente no los va a registrar.

Si eso de imprimir no va contigo, al menos cámbiale el tipo de letra, el tamaño y el espaciado. En este caso lo mejor es que la pongas bien grande, porque de esa manera no esfuerzas tanto tus ojos y los errores te saltarán a la vista con mayor facilidad.

Eso si, mientras lees no olvides:

-Subrayar:

En la medida en la que vas leyendo ve subrayando las cosas que sientes que debes cambiar, los personajes que están flojos, los diálogos que no te convencen, las escenas ilógicas o irreales; en fin: todo lo que sientas que te puede ayudar a saber qué es lo que necesitas hacer y dónde.

Esto te ayudará a organizarte.

En la medida en la que puedas, trata de hacer una línea de tiempo y tener claro detalles como: en qué punto de tu historia estás revelando detalles importantes, cuando presentas a un nuevo personaje, quién sabe qué y cuándo, etc.

Si eres de los que escribe su obra sin ningún plan o estructura, sería de mucha ayuda para ti que hagas un resumen de lo que se trata cada capítulo una vez lo terminas de leer ―y si eres de los que si planea las cosas, hacer esto nunca estará de más―.

-Comentar:

Cuando encuentres un hueco en tu trama, coméntalo a un lado de la página. Pero no solo te quedes ahí: en la medida en la que puedas ayúdate a ti mismo escribiendo cómo podrías solucionarlo.

¿Tienes que eliminar un párrafo? ¿Escribirlo? ¿Modificar una escena o un personaje?

Haz lo mismo cada vez que sientas que debes dejarte un recordatorio sobre algo que puedas mejorar o algún cambio que podrías considerar ―como juntar escenas o fusionar párrafos, por ejemplo―. Cuando tengas que volver a tu obra como escritor y ya no como lector, verás lo mucho que te van a ayudar estos comentarios.

-Ignorar:

Sobre todas las cosas: ignora todos tus errores gramaticales, de ortografía y de puntuación. Esos son para el final, en los siguientes borradores.

Haz lo mismo con las frases incomodas o los párrafos muy largos. Este es el momento de enfocarte en tu historia y cómo la desarrollaste, arreglar todos esos errores de fondo que tienes para luego poder trabajar en la forma con mucho más cuidado.

No es que sea una aburrida o quiera hacerte trabajar más, es que no tiene nada de sentido gastar horas arreglando la ortografía o la puntuación de algo que vas a terminar cambiando o quitando.

En vez de eso:

-Ponerle atención a los detalles importantes:

Como huecos, incoherencias, personajes mal desarrollados, la forma en la que le diste la información al lector, la construcción de tu mundo, etc.

Anótalo todo.

-Escribir las ideas que se te van ocurriendo mientras lees:

No te voy a mentir: en la medida en la que relees tu historia van a llegarte un montón de ideas sobre escenas adicionales, personajes adicionales, giros que no se te habían ocurrido la primera vez que escribiste o formas de sacarle más jugo a tu primer borrador.

Escribe todo sin importar si es coherente o no. No dejes que se te escape ninguna idea, luego decidirás si haces caso a eso o no.

Tercer paso: escribe

Pero antes de hacerlo empieza un documento aparte. No trabajes directamente en tu primer borrador. No.

Recuerda que habrá muchas cosas que no te sirvan en este momento pero que podrás rehusar después. También te puede suceder que luego de gastar una tarde modificando una escena, te des cuenta que estaba mejor la original. En ese caso es mejor copiar y pegar que transcribir de tu impresión, si la hiciste.

Como siempre: organiza tu tiempo y planea de antemano tus sesiones de escritura para sacarles el mejor provecho.

¿Tienes que modificar a un personaje? Enfócate en hacer solo eso mientras editas. Síguelo por toda la historia y trabaja solo sobre él.

¿Pusiste un nuevo elemento en la habitación que será muy importante más adelante? Revisa todas las escenas que se llevan a cabo en ese lugar y complétalas o mejóralas.

Cuando escribiste tu primer borrador te estabas contando a ti mismo tu historia y por más de que tenías un plan, en cierto modo andabas a tientas. Ahora que ya tienes la primera frase de tu historia y tu punto final es momento de poner más atención a tus detalles y a tu prosa.

Siempre recuerda: enfócate en una sola cosa a la vez, eso del multitasking no te va a ayudar mucho en esta ocasión.

Tampoco dejes de tomar notas: son una gran ayuda.

Puedes volver en cualquier momento sobre tus pasos para seguir editando, por eso no olvides hacerte recordatorios sobre los cambios que has hecho en la trama y en el desarrollo de tus personajes para cuidar siempre la coherencia de tu historia.

Cuarto paso: Un segundo descanso

Mientras reescribes o editas tómate algunos descansos. Podría ser después de cada capítulo o luego de un gran cambio. Como en el primer paso, hacer esto te ayudará a crear distancia y refrescar la mente.

Editar es un trabajo pesado y si no te tomas tu tiempo podrías terminar detestando tu obra y eso sería muy triste ―teniendo en cuenta que ella te acompañará por el resto de tu vida así la dejes podrir con odio debajo de tu cama o en un cajón―.

Quinto paso: Revisión final

Una vez sientas que terminaste de hacer todos los cambios que necesitabas y estés satisfecho con tu obra, es momento de volverla a leer con ojos de lector. Eso te ayudará a saber si te faltó algo por mejorar o si ya puedes pasar a la siguiente etapa de edición: el tercer borrador.


Esperamos que este artículo te sirva para sobrevivir a tu segundo borrador. Si te sirvió la información, alegra nuestro día con un ‘like’. No olvides seguirnos en redes sociales para tener más consejos de escritura y ayudas para escritores.

Si nos faltó algo, ayúdanos a completarlo. ¡Nos encanta escuchar tus anécdotas!

About the Author Escuela de escritores Mnemósine

Coaching para escritores

One comment

Escribe una respuesta

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s