Aunque no a todo el mundo la gusta la idea de meter sueños en las obras de ficción, la verdad es que los sueños forman parte de nuestra realidad. Si las personas normales soñamos ¿Por qué no dejar que nuestros personajes también lo hagan? ¿No sería lógico y razonable esperar que cuando se echen una siesta alguna cosa pase por su cabeza si queremos hacerlos realistas?

La clave aquí está en que esos sueños que tienen tus personajes deberían ayudar a que la trama avance ―cualquier cosa que no le aporte a tu historia no deberías usarla, punto―.

Antes de empezar a añadir momentos oníricos en tu obra, lo primero que deberías hacer es pensar por qué quieres hacerlo: ¿Hay algo que tus personajes necesitan descubrir que solo puede ser dicho mediante un sueño? ¿Tiene que ver con el futuro? ¿Con algo dentro de su subconsciente, tan enterrado en su interior que solo un sueño lo puede llevar hasta la superficie?

Ten siempre en cuenta que los sueños son tramposos y meterte con ellos puede ser un arma de doble filo. Peor aún, si lo utilizas como primera escena en tu libro ―te recomendaría que leas este artículo sobre cómo no deberías empezar una historia―.

Lo que sucede es que cuando escribes ficción le estás pidiendo a tus lectores que dejen a un lado sus creencias para aceptar como «real» eso que le quieres contar. Luego, lo primero que le das a leer es un sueño ―que es algo que por naturaleza no creemos porque consideramos como «irreal»― con lo cual empiezan a desconfiar de ti desde el primer momento.

Por eso es importante que tengas muy clara la razón por la cual quieres que ese sueño esté presente en tu narración y el momento ideal para usarlo. Te lo repito: los sueños, como cualquier otra cosa en tu novela deberían estar ahí por una razón.

Antes de entrar de lleno en el tema que te prometí con el título, me gustaría que nos detuviéramos un momento a preguntarnos:

¿Qué es un sueño realista?

Un sueño «realista» es aquel que responde a las dinámicas de los sueños en la realidad. Un sueño puede parecer hecho de «fantasía» sin nada que lo haga real, o puede tener un poco de ambas.

Ya que los sueños no hacen parte de la realidad no deben responder a las reglas que la gobiernan para adquirir un aire «realista».

Aunque, claro está, tu personaje puede tener episodios en los que se le dificulta distinguir si se trata de un sueño o no.

Piensa en los momentos en que tus sueños fueron tan vividos que cuando te despertaste te costó un tiempo darte cuenta que eso que acababa de suceder era, de hecho, un sueño.

Sin importar cuál sea la estructura que quieras darle a la secuencia, el sueño en sí mismo debe ser ―obligatoriamente― algo significativo para tu historia. Eso es, en pocas palabras, que ese sueño debe otorgarle valor a tu personaje, permitirle llegar a un nuevo punto o abrirle los ojos a algo.

Si el sueño no aporta nada, es mejor que no lo uses.

Ahora si, al grano:

¿Qué deberías tener en cuenta al escribir una escena de sueño?

1-Investiga lo que más puedas sobre los sueños

El hecho de que seas una persona que tiene sueños en la noche no te hace experto en ese tema. Como siempre, lo más importante es que hagas una investigación para conocer un poco más de los sueños desde la psicología, desde la ciencia―este artículo de acá me pareció interesante― o desde la adivinación. Lo importante es que tengas caro cómo funciona el proceso de los sueños y puedas aplicarlo de manera acertada en tu obra.

2- Planifícalo

Además de tener perfectamente claro por qué quieres que esté ahí y qué representa, es importante que haga parte de lo que tienes planeado para tu novela.

Eso te permitirá crearlo de tal forma que puedas aportar mucho más valor a tu personaje, pues será una herramienta para que tu historia avance.

3-Ten cuidado dónde lo pones

Como te mencionaba antes: ni el comienzo de tu novela ni una secuencia de escenas de acción son los momentos indicados para que le eches mano a este recurso.

Si lo usas al comienzo harás que tu lector se sienta engañado ―lo mejor es que uses ese primer momento para presentar a tus personajes y crear empatía, más adelante, cuando el lector tenga la suficiente información, podrás poner tu sueño sin que se sienta forzado―; si lo usas durante una escena de acción, interrumpirás la tensión que te esforzaste tanto en crear.

4-Determina un tiempo realista

El sueño promedio tiene la misma duración de tu fase REM ―sobre la que puedes leer aquí―.

Los estudios clínicos dicen que este tiempo podría durar entre cinco y 45 minutos. Pero ya que el tiempo es uno de los elementos del sueño que puede sentirse más distorsionado, podría dar la impresión de que el sueño dura más de ese tiempo.

Por ahí leí que entre más tiempo una persona duerme, más cortos se vuelven sus sueños.

5-Toda fiesta tiene su continuación

Así como existe el «after party» aquí vamos a hablar de algo que vendría a ser como una especie de «after dream»: ¿Qué sucede con tu personaje cuando se despierta? ¿Cuál es su reacción a ese sueño?

Piensa un poco en las reacciones que has tenido cuando te despiertas.

Pregúntale a tus amigos o a personas cercanas cómo han reaccionado a los sueños que recuerdan y asegúrate que la reacción de tus personajes sean creíbles.

6- Piensa en la estructura y en la «imagen» de tu sueño

¿Tu personaje experimentará un sueño lúcido ―ese en el que se da cuenta que está soñando― o no? ¿Será algo surreal o se parecerá de alguna forma a la realidad?

Piensa en la forma visual de tu sueño. ¿Cómo se verá en la mente de tu personaje?

7-Piensa en cómo mostrarás el sueño en la página

Aunque no es una camisa de fuerza esto que te voy a decir, tal vez es una buena idea eso de poner el sueño en cursivas para distinguirlo de las secuencias de tu «mundo real» de tu historia. Igual, no estaría mal que le echaras una leidita a esta guía de redondas y cursivas de la Fundéu.

8-Piénsalo muy bien

Para finalizar, te recomiendo que antes de empezar a escribir esa escena te preguntes: ¿Qué pasaría si no la pones en tu obra? ¿Hay alguna otra forma, además del sueño, para darle a tu personaje o a tu historia eso que quieres darle a través del sueño?

Como bono te dejo este artículo con datos curiosos sobre los sueños, es super interesante.


Esperamos que este artículo te sirva para escribir una escena de sueño. Si te sirvió la información, alegra nuestro día con un ‘like’. No olvides seguirnos en redes sociales para tener más consejos de escritura y ayudas para escritores.

Si nos faltó algo, ayúdanos a completarlo. ¡Nos encanta escuchar tus anécdotas!

Imagen: Andrew Roberts (vía flickr)

 

Sobre el Autor Escuela de escritores Mnemósine

Coaching para escritores

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