El «exceso de información» es una gran cantidad de información que se le lanza al mismo tiempo, relacionada con el mundo ficticio o con la trama de tu historia que puede terminar por ‘spoilear’ lo que va a suceder más adelante.

A veces sucede que, cuando intentamos intentar brindarle al lector la información que lo enamorará del libro, le terminamos contando cosas en un momento en que no tenía que enterarse, dañando así la sorpresa más adelante.

Esto hace que el exceso de información sea un problema para muchos escritores quienes, bien sea por pereza o ignorancia, no logran brindar a los lectores los datos de una manera adecuada, saboteándose a sí mismos.

Así que:

¿Cómo puedes contarle a tus lectores esa información que es importante sin aburrirlos o sin ‘spoilear’?

Identificando esos momentos:

¿Cómo?

Por lo general lanzamos información en escenas en las que no sucede nada, pero que se ‘llenan’ con la información que queremos darle al lector, como por ejemplo:

-Cómo funciona algo: una habilidad, una máquina, la magia.

-Historia de fondo del personaje

-Reglas o leyes

-Rasgos de la personalidad de alguien

-Tecnología

-Criaturas fantásticas o razas

¿Por qué son malos?

Principalmente porque son aburridos. Si no sucede nada más en la escena que una perorata infinita, que además no se puede narrar sino contar ―si, la información tiene esa particularidad, no puedes apelar a la empatía del lector para atraparlo sino a su curiosidad― es más que obvio que quien te lee se vaya a aburrir.

Es importante saber cómo funciona la máquina, pero si me vas a escribir el manual exacto de cada una de sus tuercas, tornillos y botones, lo más probable es que me demore una década y seguiré sin ganas de pasar de esa parte.

¿Por qué?

Porque por más de que sean amantes de la tecnología, el público lee una historia para adentrarse en ella; tus lectores quieren sentir que están al lado de sus personajes principales mientras les suceden cosas emocionantes.

Esa es la magia de la lectura.

Con esto no te digo que no puedes darnos la información de cómo funciona esa máquina, sólo tienes que encontrar la forma adecuada para hacerlo.

¿Y cómo es eso?

1-Integrándolo lo que más puedas en la escena:

Hazlo relevante para algo que está sucediendo en el momento. Por ejemplo, si están persiguiendo a tu personaje y se encuentra con la máquina, lo último que hará será sentarse a leer el manual del usuario. Lo más probable es que espiche botones descuidadamente hasta lograr algo.

2-Haciéndolo corto:

Tienes entre una o dos frases para contarle al lector lo que debe saber sin que se aburra.

3-Escribiéndolo de tal forma que haga parte de la personalidad de tu personaje:

¡Nunca debe sonar como si tú lo contaras!.

4-Dividiéndolo:

Si das la información en pequeñas dosis le permitirás al lector ir descubriendo cosas importantes en la medida en la que avanza tu novela. Cuéntales únicamente lo que necesitan saber para entender lo que sucede en ese momento.


Esperamos que este artículo te sirva para encontrar y desarrollar el tema de tu historia. Si te sirvió la información, alegra nuestro día con un ‘like’. No olvides seguirnos en redes sociales para tener más consejos de escritura y ayudas para escritores.

Si nos faltó algo, ayúdanos a completarlo. ¡Nos encanta escuchar tus anécdotas!

 Imagen: Jo Guldi (vía Flickr)

 

Sobre el Autor Escuela de escritores Mnemósine

Coaching para escritores

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